Mañana, mañana es tan sólo un aquel roze, un susurro y un pétalo que acaricia mi ensueño. No cuento con más que mi persona de protagonista en este acecho. Más que un corazón al aire, el único que te llevastes, el único que ya no recuerdo, el único que pasmas, el único que ya eres total dueño. Hoy, hoy tan sólo veo eso.
Porque este noche la veo distinta. Te siento aquí, tan dentro mío, pero a miles de mares sin alcance. Hay una ilusión atada a esta realidad que no desdibuja lo que inventastes. Atorada quedé, en algún barranco de ese amargo sendero que camine, sin tu aroma, sin ti amor mío. Confieso que fue amargo, y si, fue muy amargo, pero hoy aleteo pródigamente mi cariño. Más no me cohibiré ya, no embrido más lo que llevo guardado, ni derrocharé mis horas sin ti. Llevo caricias que no te di, besos fiados que no sentí, miradas aficionadas sólo a ti.
Cómo desnudar aún más este secreto? Cómo llevarte las palabras correctas sin que se las lleve el viento? Dime acaso cómo culminar sin ti cuando tan incrustado te tengo?
Regalame tu primer pensamiento de mañana, mañana que sólo es nada, pero para mí llena tu eco. Si doblas un instante hacia mi nombre recuerda que yo, entre estrella y estrella, soy quimera. Cierro mis ojos ahora, y aunque no leerás esto, desbordar mis gestos aquí no es ni el más mínimo consuelo para este ser que te adora.
Paola Cristina Granda 2.13.11 – 23:26